Cultivada en toda la región de los Vinos Verdes, es en sus zonas más interiores donde encuentra las mejores condiciones para expresar todo su potencial. Su distribución geográfica no se limita al noroeste de Portugal, sino que también se encuentra en otros puntos y regiones vinícolas, por lo que no es de extrañar la profusión de sinónimos, como «Pedernã», «Azal Galego», «Perdigão», «Pé de Perdiz», entre otros. Se caracteriza por su vigor y baja fertilidad, lo que da lugar a racimos grandes, muy compactos y pesados. Al ser una variedad bastante productiva, no es de extrañar que sea tan apreciada por los viticultores. Es bien conocida su versatilidad, que permite producir desde excelentes espumosos hasta vinos jóvenes y aromáticos o incluso con crianza en madera. Los vinos son de color cítrico, con sabores frescos y armoniosos y aromas muy afrutados (melocotón, manzana madura y pera) y algo florales.
En Quinta da Raza, la Arinto es una de las variedades más plantadas y está presente en tres de nuestros vinos, tanto en monovarietal —Dom Diogo Arinto— como en mezcla, asociándose con la Azal y la Trajadura en el Raza Branco y con la Avesso y la Alvarinho en el Quinta da Raza Espumante Bruto Natural 2019.