La poda de la vid, ¡todo un arte que hay que dominar!

Cuenta la leyenda que un antiguo productor devino, algo descuidado, dejó una vez que su burro pastara en sus viñedos y comiera algunas ramas de susvides. Entonces observó que las vides pastadas por el burro habían producidouvas más bonitasy demejor calidadde lo habitual, por lo que se le ocurrió la idea de repetir él mismo la operación y así se inventó lapoda de la vid.

Hoy en día no podemos confiar esta delicada operación a este simpático mamífero, ya que el dimensionamiento de la viña es, de hecho, unaoperación técnica minuciosa yde extrema importancia que sirve para regularizar y perpetuar la producción de la viña. Además, permite aumentar lacalidadde los vinos al reducir significativamente el número de racimos y concentrar todas las virtudes en el zumo de los racimos restantes.

 

Todos los conocimientos actuales sobre lapodapasan porla formaciónteórica, por supuesto, pero también y sobre todo porel apoyode los «mayores», aquellos que ya han podado viñedos lo suficiente como para saber de lo que hablan.

La poda se realiza entre diciembre y marzo. Es una carrera contra el tiempo, ya que debe completarse antes de la brotación primaveral (crecimiento de los yemas). Las viñas jóvenes, las más frágiles y las parcelas expuestas al riesgo de heladas primaverales se podan a finales del invierno, cuando la savia comienza a subir.

EnQuinta da Raza, lapodatiene dosobjetivos: preparar la poda del año siguiente y preparar la próxima cosecha. 

En la preparación de la poda del próximo año, el objetivo esanticipar la elección de las ramasfructíferas y, por lo tanto, se dejan algunos tallos jóvenes de un año. Sus brotes proporcionarán las nuevas ramas fructíferas que permitirán al podador esculpir la vid el próximo año según el tipo de poda deseado.

El segundo objetivo esprepararlapróxima cosecha. Las ramas del año que han crecido sobre la madera del año anterior son las más fructíferas, por lo que nuestros podadores las eligen como prioritarias.


También prestan atención al aspecto de la madera que van a conservar, el diámetro, la ausencia de enfermedades, el espaciado entre yemas, etc. Las viñas jóvenes y las viñas viejas más débiles se podarán más cortas para favorecer el vigor y el enraizamiento futuro y no la vendimia del año.

La poda de la vid es, sin duda, un momento importante, pero también un aprendizaje permanente...

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